lunes, 10 de julio de 2017

Trabajo Final Deserción Escolar

Deserción escolar en la Ciudad de Buenos Aires




Todos los años cientos de chicos dejan de asistir a la escuela secundaria por distintos motivos. Uno de los más importantes es porque no se sienten motivados a seguir estudiando y deciden buscar trabajo. ¿La necesidad económica es más fuerte que el sueño de tener un título? ¿Qué tanto influye la posición social o el lugar donde viven? 

 

Los números aportados por la base de datos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, evidencian las diferencias de escolarización que existen entre las comunas de la ciudad entre los años 2006 y 2014.

 


Los datos se aplican para nivel inicial a niños de 5 años, para primaria de 6 a 12, secundaria de 12 a 17 y superior de 18 a 24 años

 

Cuadro completo de escolarización por comuna y nivel.

Se puede apreciar la tasa de escolaridad que tienen en el total de años entre 2006 y 2014 por nivel de enseñanza y los bajos porcentajes de las comuna 4 y comuna 8, con niveles menores al 75%, siendo las de mayor índice las comunas 2 y 14, que superan el 90%.



En el siguiente grafico podemos observar que en la comuna 2, a la que pertenece al barrio de Recoleta, mantiene un 93% de escolarización secundaria y un 74,53% de nivel superior o universitario, mientras en la comuna 8, de los barrios de Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo, bajan marcadamente los índices con un 81,26% el secundario y un 24% el superior.






Algunos motivos contados por ellos.


Marcela Gómez de 36 años, maestra de lengua y literatura, cuenta como es la situación de los chicos entre 13 y 17 que dejan a mitad de año por conflictos familiares, por decisión propia y porque no se sienten motivados a continuar estudiando o quienes por escasos recursos económicos se ven obligados a dejar de asistir a clases y buscar un empleo.
 “Están los casos de los chicos que viven con el padre o la madre, o a veces también es la abuela la que los cuida, pero no son tutores responsables que los obliguen a los alumnos a asistir a las clases, por lo tanto, el chico termina dejando la escuela para buscar trabajo o en algunos casos más graves acaban volcándose a la droga”.


Rocío Leiva, es una adolescente de 15 años del Barrio de Barracas, quien tuvo que dejar de estudiar para salir a trabajar con su hermano de 17 años. “Yo tengo que trabajar… tengo a mis tres hermanos más chicos. Antes trabajaba mi mama y yo los llevaba a la escuela conmigo, pero ella se enfermó y tuve que faltar para cuidarla, por eso dejé este año”. Rocío, sueña con terminar el colegio secundario, estudiar una carrera y obtener un título. “Capaz el año que viene vuelva”.



Hernán Pereyra, de 26 años, del Barrio de Villa Lugano, dejó la escuela a mediados del 2007 cuando tenía 17 años, luego de haber repetido en dos oportunidades, en octavo grado y en primero de polimodal. “Me sentía muy grande frente a mis compañeros, sentía que había fracasado y que la escuela no era lo mío” Pereyra fue uno de los desertores que decidió dejar de estudiar por no sentirse motivado y optó por buscar un empleo. “Decidí buscar trabajo y en mi casa estuvieron de acuerdo”. Planea terminar el secundario, pero dice que no le dan los horarios ya que trabaja de lunes a sábados en un comercio. 




Indice de repitencia de los  últimos 11 años registrados por el Banco de Datos del Gobierno de Buenos Aires, en donde se ve un mayor numero de chicos repetidores en los años 2007, 2011 y 2012.






En el siguiente mapa se hubican los 42 Bachilleratos para jovenes y adultos que quieran terminar el primario o secundario. 





Cimientos es una organizacion que diseña e implementa programas educativos a favor de la igualdad de oportunidades.

 

Fuente: Banco de Datos de la Ciudad de Buenos Aires